Por la mañana, salimos del pueblo de montaña de Arslanbob, famoso por sus extensos bosques naturales de nogales que cubren las colinas circundantes. La carretera desciende gradualmente desde los frescos paisajes montañosos hacia las fértiles llanuras del valle de Ferganá, pasando por huertos, pequeños pueblos y campos cultivados que revelan la riqueza agrícola del sur de Kirguistán.
Nuestra primera parada es en la ciudad de Jalal-Abad, un importante centro regional conocido por sus bulliciosos mercados y su ambiente multicultural influenciado por las tradiciones kirguisas y uzbekas. Nos tomamos nuestro tiempo para pasear por la animada zona del bazar y descubrir el ritmo diario de la ciudad antes de continuar nuestro viaje por el fértil valle.
Un corto trayecto en coche nos lleva a Uzgen, una de las joyas históricas de la región y antigua ciudad comercial de la Ruta de la Seda. Aquí visitamos el notable complejo medieval compuesto por un elegante minarete y varios mausoleos karakhaníes decorados con intrincados motivos de ladrillo. Estos monumentos, que datan de los siglos XI y XII, ofrecen una fascinante visión del patrimonio arquitectónico y cultural de Asia Central.
Por la tarde llegamos a la capital del sur del país, Osh. Lo más destacado de la visita es la montaña sagrada de Sulaiman-Too, una impresionante colina de piedra caliza que se eleva en medio de la ciudad y está reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Un paseo por sus senderos nos lleva a varios pequeños santuarios y miradores, que ofrecen vistas panorámicas de Osh y del valle de Ferganá que la rodea.